BIODINÁMICA CRANEOSACRAL
"Si quieres que te sucedan cosas diferentes, deja de hacer siempre lo mismo" (Einstein)
"Para ir a donde no se sabe, hay que ir por donde no se sabe" (Juan de la Cruz)
Buscando las raíces de la terapia Biodinámica Craneosacral, me encontré una bella explicación de Michael Kern, uno de los más relevantes terapeutas en esta disciplina.
Dice Michael Kern: La Terapia Craneosacral es una forma de trabajo corporal suave que tiene sus raíces en la medicina osteopática. La medicina osteopática se basa en tres contenidos fundamentales de filosofía y práctica. El primer contenido es que la estructura y la función están recíprocamente interrelacionadas. En otras palabras, el modo en que la estructura del cuerpo se mantiene afecta al modo en que funcionamos, y viceversa. El segundo contenido importante es que el cuerpo es una unidad integrada, tanto en su estado de salud como de enfermedad. Esto significa que el cuerpo no se puede dividir, ya que una parte influencia la otra, y hay que considerarlo como una totalidad unificada. El tercer contenido es que el cuerpo es capaz de auto-sanarse; en otras palabras: el cuerpo tiene las capacidades innatas de curarse si se dan las condiciones adecuadas para que los mecanismos de curación se manifiesten.
La Terapia Biodinámica Craneosacral se basa en el principio de que existe una pulsación sutil que emerge en los tejidos y fluidos del núcleo del cuerpo. Esta pulsación es una expresión de la fuerza de vida básica del individuo; los primeros terapeutas craneosacrales la denominaron «Aliento de Vida». La naturaleza de esta pulsación es rítmica; tiene una fase de expansión y otra de relajación; y se expresa en todos los fluidos, huesos, tejidos, membranas, y dentro y alrededor del sistema nervioso central, aunque también es posible sentirla en todo el resto del cuerpo. Esta pulsación se denomina «Respiración Primaria», y realiza un papel fundamental en el mantenimiento del orden e integración cuerpo/mente.
Entendemos que cuando el Aliento de Vida se expresa rítmicamente en los tejidos y fluidos del cuerpo, la salud y el equilibrio se mantienen. Sin embargo, el bloqueo o restricción de la expresión de esta pulsación es una causa fundamental y básica de muchas patologías, restricciones y bloqueos. El terapeuta craneosacral se entrena para utilizar su palpación en la observación de los bloqueos o lugares de restricción. La forma de palpación utilizada para ayudar al cuerpo a liberar sus resistencias y bloqueos es muy suave, y ello permite que los ritmos y las pulsaciones inherentes más profundas se expresen con libertad.
La Respiración Primaria se considera primaria porque hace referencia a un proceso de vida más básico que la respiración a través de los pulmones, que se suele denominar Respiración Secundaria. La Respiración Primaria como expresión del Aliento de Vida subyace a todos los demás procesos vitales del cuerpo. Por ello, es posible que la Respiración Secundaria o el latido del corazón se detengan mientras que la Respiración Primaria continúa presente; en este caso la persona está viva.
El Dr. Sutherland (el fundador de la Osteopatía Craneosacral) identificó cinco aspectos fundamentales de esta Respiración Primaria:
El primero fue la fluctuación inherente del líquido cefalorraquídeo. Este líquido baña el Sistema Nervioso Central y, el Dr. Sutherland, descubrió que al circular alrededor del S.N.C. expresa una pulsación sutil, que describió como un movimiento en forma de marea y denominó Inhalación Primaria y Exhalación Primaria. Durante la Inhalación Primaria hay una expansión y subida de los fluidos, y durante la Exhalación Primaria los fluidos descienden hacia la parte inferior del cuerpo.
El segundo aspecto de la Respiración Primaria es la motilidad inherente del S.N.C. El Dr. Sutherland descubrió que los tejidos mismos del S.N.C. respiran y lo hacen en un movimiento rítmico que coincide con el movimiento de marea que sigue el líquido cefalorraquídeo.
El tercer aspecto fundamental es la respiración y el movimiento de lo que denominó el Sistema de Membranas de Tensión Recíproca. Este sistema está compuesto por una banda de membranas relativamente inelástica que divide las diferentes partes del cerebro y tiene su continuidad con la capa membranosa de la duramadre en el cráneo y en la columna vertebral. Estas membranas también se mueven siguiendo las fases de Inhalación y Exhalación Primaria.
El cuarto aspecto es la existencia de movimiento en las suturas craneales, algo que el Dr. Sutherland identificó y probó clínica y experimentalmente. El cráneo está formado por numerosos huesos que se articulan entre sí a través de las suturas craneales; estos huesos expresan un movimiento sutil pero perceptible, tanto en sus articulaciones como dentro de sí mismos. Los huesos de los seres vivos también expresan la pulsación primaria del Aliento de Vida en la forma sutil de expansión y ampliación, en la fase de Inhalación, y de estrechamiento, en la fase de Exhalación.
Como quinto y último aspecto, Sutherland identificó el movimiento involuntario del sacro entre los huesos ilíacos de la pelvis. Este movimiento ocurre en el sacro, no como resultado de movimientos voluntarios tales como andar, correr o doblarse hacia adelante, sino como respuesta directa a la respiración primaria.
Los terapeutas craneosacrales utilizan la palpación, con un toque muy ligero, para observar donde hay restricciones y bloqueos. Este arte palpatorio puede aplicarse con mucha precisión; de este modo, el terapeuta craneosacral percibe a través de sus manos los movimientos y cualidades sutiles de la Respiración Primaria y observa dónde se localizan las resistencias y bloqueos que impiden la expresión libre de los ritmos internos. Sutherland consideró que este proceso se fundamenta en la utilización de «dedos pensantes». Así pues, los terapeutas craneosacrales aprenden a sentir a través de los mecanismos propioceptivos de sus dedos, y de este modo son capaces de leer la historia del cuerpo de sus clientes. Esta lectura se realiza a través de los movimientos, cualidades y formas sutiles contenidos en los fluidos y tejidos del cuerpo. Este es un proceso de escucha profunda, durante el cual el terapeuta craneosacral mantiene una atención abierta y neutral. Es muy importante que el terapeuta mantenga una atención realmente abierta y neutral para poder palpar lo que verdaderamente ocurre en el cuerpo del cliente, sin imponer sus propias ideas y expectativas.
El terapeuta entra en una especie de diálogo o conversación con el cuerpo del cliente a través de la escucha con sus dedos, y responde a las señales que el organismo del cliente emite. Al mismo tiempo, puede hacer preguntas al cuerpo del cliente, enviando sugerencias sutiles a través de sus dedos y percibiendo cómo responde éste. Un ejemplo de ello sería preguntar a un hueso en particular si le gusta moverse hacia la derecha o hacia la izquierda. Esta pregunta se puede plantear mandando una sugerencia sutil de movimiento, hacia la derecha o la izquierda, a través de los dedos del terapeuta que están en contacto con ese hueso particular. Si esa parte del cuerpo del cliente tiene una contracción de cualquier tipo, como podría ser un tirón hacia el lado derecho, entonces el hueso aceptará con gusto esta sugerencia de movimiento hacia la derecha; en otras palabras, se moverá de manera natural hacia la dirección en la que está el tirón, es decir, su dirección de facilidad. Podemos realizar estos test sutiles de movimiento cuando sean necesarios para clarificar los patrones de tensión y resistencia que tiene el cuerpo del cliente. De hecho, todo el proceso de observación y tratamiento es una forma de conversación entre las manos del terapeuta y el cuerpo del cliente. El cliente puede tener una restricción o bloqueo particular y el terapeuta puede identificar esta restricción, su forma, su localización y la cualidad que contiene. Las manos del terapeuta actúan como fulcro o punto de referencia alrededor del cual el cuerpo del cliente se empieza a reorganizar.
Hay varias técnicas o habilidades que el terapeuta puede utilizar para ayudar al cuerpo del cliente a reorganizarse y crear las condiciones para la auto-curación. Todas estas técnicas tienen un enorme respeto por la Inteligencia Inherente del cuerpo. Así pues, nunca se impone nada sobre el cuerpo del cliente, ni se fuerza al organismo para hacer algo que todavía no está preparado. Una de las habilidades fundamentales que el terapeuta tiene que desarrollar es la de buscar la expresión de La Salud Inherente en el cuerpo del cliente, sin centrar su atención en tratar de curar las enfermedades. Las habilidades o técnicas utilizadas tienen la finalidad de estimular La Salud en una zona de resistencia o disfunción.
Este proceso de sanación emerge del propio cuerpo del cliente; no es algo que haya que dar al cliente, sino que es algo que siempre está presente, incluso en las condiciones de enfermedad más severas o en las zonas más alteradas y restringidas. Así pues, la impronta de la salud y el equilibrio siempre está presente en nuestro interior y sólo necesitamos reconectar con ella para que ocurra la curación.
La Terapia Biodinámica Craneosacral es una forma de tratamiento suave y sutil; no aplica ninguna presión o fuerza sobre el cuerpo del cliente, ni tiene la intención de provocar unos efectos determinados, sino que busca simplemente estimular la expresión de La Salud Inherente del Sistema. Es esta la principal diferenciación con el tratamiento osteopático o el masaje.
Así pues, en Biodinámica Craneosacral trabajamos con la propia expresión del Aliento de Vida en el organismo del cliente, para que ella realice las correcciones necesarias en la estructura del cuerpo del cliente y en su funcionamiento. Como terapeutas no intentamos «arreglar» o solucionar nada, sino que estimulamos que sea el propio organismo del cliente el que resuelva los trastornos por sí mismo; esto es lo que marca la diferencia.
Todas las tradiciones espirituales de todo el mundo, y a lo largo de milenios de años, han descrito un aliento interno, una fuerza vivificadora que habita el cuerpo. El Génesis, en La Biblia, señala que Dios vivificó al ser humano con su Aliento de Vida. Las tradiciones orientales hablan del prana, el aliento energético contenido en todos los seres vivos. La medicina tibetana habla de los "vientos de encarnación", que sustentan el cuerpo físico. Existe una distinción entre esta respiración energética y el acto de respirar.
Los terapeutas craneosacrales hemos descubierto que podemos tener una experiencia directa, podemos "tocar" el Aliento de Vida, si estamos bien alineados, conectados y con una presencia neutra, amorosa, vacía y compasiva. Podemos sentir la acción viviente del Aliento de Vida. No hay perceptor, sino percepción de La Totalidad.
La Potencia del Aliento de Vida se expresa en el fluido cerebro espinal, al que los Vedas de la India, hace milenios, denominaron "néctar de vida", los antiguos griegos "ambrosía", y otras culturas "luz líquida", "fluido divino" o "rocío cerebral". El Dr. Magoun lo señala con claridad: "Desde que existe la Vida, este elemento -el fluido cerebroespinal- es el más elevado de los conocidos, es el lugar donde reside esa misteriosa chispa que no puede ser explicada, pero siempre sigue estando presente"
De ahí que algunas de las devoluciones que más me llegaron, después de una sesión, y que son fiel resumen de lo que he tratado de transmitir, han sido éstas:
Guadalupe: "Continuo porque me sana, aunque no soy capaz de especificar a qué nivel. Lo que si he notado es que mi diafragma se está soltando y que tengo más soltura y espacio en el tronco, respiro de otra manera". "GRACIAS POR RETIRARTE Y DEJAR QUE LAS COSAS OCURRAN".
Carmen: "Si tuviera que resumir lo que me aportan las sesiones de Biodinámica Craneosacral diría tres palabras: alegría, conocimiento y energía".
Olga: "Para mi cuerpito y mi alma las sesiones son un espacio de regeneración de fuerzas, de encuentro y reencuentro con mi ser, el que habita debajo de mi piel. Un remanso, sonrisas y agradecimientos. Un aceite desengrasante y drenante de articulaciones y órganos. Una flor que brota sesión a sesión. Un camino de sanación. Una semilla".
"La Biodinámica Craneosacral es más que un método de tratamiento: es ciertamente toda una filosofía de la curación basada en el desarrollo del arte de la percepción"


